Jo, sí que debe hacer tiempo que no escribo que hasta se me había olvidado la contraseña.
Ha pasado tanto que no sé por dónde empezar, pero lo que sí sé es que mereceis que lo cuente todo.
Creo que me había quedado con la enfermedad de mi padre. Pues a la vuelta no me esperaban mejores noticias: la compañía va mal y me ofrezco voluntario por dos razones:
a) estaba hasta los huevos de tener jefes gilipollas, pero gilipollas jóvenes son los peores.
b) el otro chaval que estaba en el punto de mira tenía un crío, y qué cojones es un irlandés de puta madre.
Ante el panorama de me quedan libras para aguantar dos meses, conservo la calma.
Un par de días después recuerdo que los problemas no vienen solos. Mi compañero de casa nicaragüense que estaba en el contrato de arrendamiento junto a su mujer y la chica polaca, se va un mes a Nicaragüa y no regresa porque al muy gilipollas en cinco años y con trabajo no se le ocurre regularizar su situación! Pero para él el negosio es el negosio (hablaré en otro post, tampoco es plan de saturaros).
Podías pensar, y qué problema hay? Ya que era el único que se oponía a las fiestas y que su mujer bailara contoneándose mientras intentaba meter un pañuelo atado a su espalda en el cuello de una botella.
Nota: a la ganadora hay que meterle ficha, aunque sea más fea que pegarle a un padre, y si no echad un vistazo a la web malviviendo.com.
El caso, el casero nos dice que no quiere sólo a la polaca en el contrato, yo sin curro ni me planteo meterme en el contrato, con lo que la consecuencia inevitable es que tengo que abandonar mi casa, con su maravillosa habitación con vistas al jardín (que congela ceniceros), para trasladarme a un edificio con carteles indios que dicen “no escupir”. Eso sí, vivo con una danesa-armena, una albano-francesa y una modelo lituana, y en el piso de sólo chicas Conan ha dicho basta.
Pues sí, mientras estaba mi amiga Celia no había problemas, podía quedarme un mes y poco más en el paraíso terrenal, mientras aclaraba mi situación. Al fin y al cabo no hacía lo mismo el Bárbaro? Cuando regresó a Gibraltar (español), la lituana me recordó nuestro original acuerdo. No, salidos, no recordeis la escena con la bruja diciendo “eso tiene un precio, bárbaro”. Luego la dura realidad le hizo meditar sus palabras (Bilbao tiene un embrujo especial, y no Sevilla).
A todo esto, como me asaltó el sentido común, al fin y al cabo Laura se iba a finales de octubre (os dejo como ejercicio cubatil la ordenación cronológica de los hechos aquí relatados), y como todas las mujeres, tomó la decisión de comprar el billete sin decirmelo, decidí hacer uso de mis habilidades consultiles para buscar actividad productiva. Gracias a mis amigos inmigrantes, verdad como un templo, cuanto menos tienen más te ayudan, conseguí una entrevista en Mango a la que acudí con resaca monumental depués de haber dormido en casa de un amigo con varias hembras de buen ver y otros borrachos del montón (otra pista, carnavales de Notting Hill).
Las Parcas habían tejido mi inexorable sino, seis horas más tarde me ofrecen el trabajo. Seis semanas en Mango, donde lo único malo ha sido el HORRIBLE dolor de espalda que no calmaban ni las pintas, y ya conoceis al Hombre que una vez dijo No. Gente fantástica, buen rollo que te cagas, me sigo yendo de fiesta con ellos (y me pregunto si Guti y yo somos familia). El salario justito, pero Dios aprieta pero no ahoga.
Mientras tanto, empecé a buscar trabajo, sin mucho ánimo he decirlo porque casi veía el fin de mi aventura. Actualicé mi curriculum en las principales web de empleo, y Él me encontró. Me refiero al Morfeo blanco, al hacker de la campiña inglesa, al guerrero de la línea de comandos, el hombre que no es hombre sino código hecho degustador de pintas de Leffe (y no de lefa cerdos!).
Sí señores, como en la película de matrix (he dicho como no igual que) recibo un email donde me comenta que está buscando un administrador de sistemas con experiencia en Java y Linux. Respondo que sí, y que no puedo ver la descripción de la oferta como me comenta porque no está incluida. Media hora después responde que debía haber habido algún problema con la web monster.co.uk y me manda el enlace. Sólo os digo que antes de outlook ya existía mutt.
La primera entrevista fue muy amistosa, me recibió amistosamente y me invitó a charlar sobre mi experiencia en la sala de reuniones junto con un desarrollador indio. Cuando mi cerebro relacionó indio y java supé que no debía dejar que la conversación derivara a mis habilidades con el lenguaje de la taza de café.
Un tío que es colaborador de Linux Debian y profesor reconocido de Unix tiene una buena batería de preguntas para desenmascar al embustero:
- dices que has colaborado con Linux, puedes explicarme qué parches o drivers has modificado o creado y han sido aceptados por el equipo mantenedor del Kernel?
- cómo resuelves un problema de conexión de red y qué aplicaciones usarías?
- ya que hablas de BSD, dime las diferencias entre los Unix libres y Linux.
Todo ello en inglés. Debo decir que supe salir al paso, como no había chicas ya no valía mi sonrisa. Tras dos horas me marché contento de la entrevista y me fuí a tomar una pinta de guinnes a un bar cercano que me había traido suerte meses atrás. Espero una respuesta en una semana.
Antes de irme para el almacén le escribo recordándole nuestra pasada entrevista y recibo contestación para acordar una segunda entrevista. Esta vez técnica. Hábilmente la retraso una semana para tener tiempo de al menos leer todo lo que sospechaba que debía dominar un administrador de redes. Y mientras tanto moviendo ropa.
Segunda entrevista. La sala de reuniones está ocupada y nos vamos a tomar un café. De ser el oeste hubiera visto los matorros coterrear arrastrados por el viento. De lo que había leido como que poco me había servido, estuvimos discutiendo (más él que yo) políticas de distribución de carga según la tecnología de los servidores. Os suena a chino? Yo pensaba que sólo había una política y las demás estaban en los libros si acaso alguién las había descubierto. Tras dos horas de agonía nos despedimos, y repito liturgia: guinness.
No me dió ninguna pastilla, sino una llamada el siguiente lunes a las nueve de la mañana. Estaba un poco deprimido. Me comenta que necesita un desarrollador java y quiere probarme para ese puesto. Vuelta a empezar, retraso la entrevista para ponerme al día en Java.
Llega la entrevista y estoy acojonado, hacer exámenes cada vez lo llevo peor. Pero mientras fumo una araña se posa sobre mi y la aparto. Reprimo mi natural asco por ellas y recuerdo que para los romanos daba suerte tener una en la esquina de la casa. Esa semana me habían caido dos.
Entro en la oficina y me esperan mi habitual entrevistador y otro desarrollador. Portátil en la mesa.
Yo como si viera una sala de torturas. Hablamos un poco y me dan una hoja. Yo esperaba miles de preguntas sobre Java y sólo hay una, donde me piden calcular el 16000 número sucio (que se definen como los que son primos de dos, tres y cinco) y que mi programa se ejecute en menos de cinco minutos.
Tras cuarenta minutos presento una solución analítica al problema, notando que la clave está en iterar sobre el cuadrante positivo de una esfera con radio número natural. El desarrollador me invita a usar el portátil, yo amablemente rehuso. El duelo había alcanzado una tensión que ni el acelerador de partículos ese de Suiza. Al final accedo a escribir un poco de código sabiendo que es mi perdición.
Escribo el “Hola Mundo” en eclipse, compilo y ante el éxito me crezco, añado una clase (bean o plain old java object) sus métodos asociados. Para el que no lo sepa, escribí una puta sencilla clase y con ayuda del asistente.
Se quedan impresionados y se retiran a discutir. Habiendo llegado tan lejos, empezaba a tener buenas vibraciones (y había perdonado a la arañita), aunque también deseaba que el desarrollador no le estuviera recriminando al administrador de sistemas haber perdido el tiempo con un paquete.
El administrador de sistemas me invita a la sala y …
Recibo aumento de sueldo y de categoría!
Después he hablado con el otro desarrollador que me ha dicho que cuando en la última entrevista dije que usaba LaTeX2e para la documentación técnica me había puesto por delante del 99% de los entrevistados. Pues la leche no se os notó nada!
Dos semanas después me invitan a instalar linux y luego cervezas, y es que todas las instalaciones de Linux deben ser así.
P.D.: Mas información sobre LaTeX







